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Revista Multidisciplinar Epistemología de las Ciencias
Volumen 2, Número 1, 2025, enero-marzo
DOI: https://doi.org/10.71112/jgm74450
ANÁLISIS CRÍTICO DEL DISCURSO PÚBLICO: ¿DISCRIMINACIÓN SEXISTA
PARA INCREMENTAR INFLUENCIA Y PODER?
CRITICAL ANALYSIS OF PUBLIC DISCOURSE: SEXIST DISCRIMINATION TO
INCREASE INFLUENCE AND POWER?
Einstein Henry Tejada Vélez
Bolivia
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DOI: https://doi.org/10.71112/jgm74450
Análisis crítico del discurso público: ¿discriminación sexista para incrementar
influencia y poder?
Critical analysis of public discourse: sexist discrimination to increase influence
and power?
Einstein Henry Tejada Vélez
etquantum@yahoo.com
https://orcid.org/0000-0002-3757-3406
Academia Nacional de Ciencias de Bolivia
Bolivia
RESUMEN
¿Es admisible que lideres u otros miembros de los grupos sociales que participan en la política
de un determinado país, pueden auto concederse tolerancia o libre potestad para emitir
expresiones ofensivas y discriminantes, como un medio valido para acrecentar simpatía
popular, influencia publica y poder social? Ellos cuentan con aparente exclusividad, fácil
acceso y control del discurso público. Este ensayo selecciona entre más de un centenar de
frases discriminatorias emitidas públicamente por la misma persona, dirigidas mayormente a
las mujeres. Analiza críticamente el contexto global de las mismas en su contenido discursivo
relacionado a equidad de género. El material seleccionado, ha sido publicado en titulares de
primera página en varios periódicos de distintos países, y expuesto públicamente en centenar
de programas y noticieros televisivos, libros y otros en diferentes idiomas. En este ensayo se
citarán algunas fuentes para respaldar los argumentos presentados, incluyendo un link visual
televisivo.
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Palabras clave: discurso crítico, discriminación sexista, poder abusivo, equidad de género,
comunicación política
ABSTRACT
Is it acceptable for leaders or other members of social groups participating in the politics of a
given country to grant themselves tolerance or free rein to make offensive and discriminatory
statements as a valid means to increase popular sympathy, public influence, and social power?
They seem to have apparent exclusivity, easy access, and control over public discourse. This
essay selects from over a hundred discriminatory statements publicly made by the same
individual, primarily directed at women. It critically analyzes the global context of these
statements in relation to gender equity. The selected material has been publish in front-page
headlines in various newspapers from different countries and has been publicly aired in
hundreds of television programs and news broadcasts, books, and other media in different
languages. This essay will cite some sources to support the arguments presented, including a
visual television link.
Keywords: critical discourse, sexist discrimination, abusive power, gender equity, political
communication
Recibido: 7 de enero 2025 | Aceptado: 16 de marzo 2025
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INTRODUCCIÓN
Al emitir expresiones públicas es importante considerar que el discurso en su contenido
mismo, es una forma de acción social porque constituye una parte vital del binomio sociedad y
cultura, y tiene implicancias ideológicas; por eso llega a ser histórico; Fairclough y Wodak
(1997), del mismo modo que Van Dijk, (2016); agregan que los contenidos de los mensajes
deben ser interpretativos y explicativos, donde existe una relación mediada entre texto y
sociedad.
Por ello, al investigar los posibles impactos de un discurso público masivo, coincidimos
con Van-Dijk (2017), cuando el autor destaca la necesidad de estudiar la forma en la que el
abuso de poder y la desigualdad social se representan, reproducen, legitiman y resisten en el
texto y el habla en contextos sociales y políticos, lo cual facilita el proceso de poder entender,
exponer y, fundamentalmente, desafiar el abuso de poder y la desigualdad social, para aspirar
a la cualidad de analistas discursivos políticamente comprometidos.
Según Han (2006), el poder puede ser comprendido como una relación de tipo causal
que explica el poder del “yo” como causa de una determinada conducta sobre la voluntad de
“otra persona”. Este autor hace énfasis en que la ocurrencia del poder no termina en el intento
de vencer la resistencia o de forzar a una obediencia, pues el poder no tiene razón de asumir
una vía de coerción. Pocas palabras son utilizadas tan frecuentemente y con tan escasa
necesidad, al parecer, de reflexionar sobre su significado como el poder, y así ha ocurrido en
todos los tiempos (Galbraith, & Aleu,1984).
Consecuentemente, debemos acudir a un nivel de criticismo racional y objetivo que nos
permita e impulse a desafiar el abuso de poder y la desigualdad social, enmascarados en una
definición discursiva y diagnóstico practico de uno de los constituyentes cruciales del poder
social. Por eso, a tiempo de dilucidar complementariamente el análisis científico literario de
expertos, en quienes se encontrarán guías que nos van a contribuir a aclarar y enriquecer este
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ensayo, se podrá explorar el contenido de algunas expresiones públicas catalogadas
universalmente como vulgares, ofensivas y discriminatorias. Esa es la condición especifica que
característica a las oraciones que han sido seleccionadas a partir de los acontecimientos reales
para el desarrollo de este documento.
Lo que viene a continuación, son frases que difícilmente podríamos considerar como
fruto de “pensamientos”, mucho menos de conocimiento ni ética; y que lamentablemente dieron
la vuelta al mundo entero, lacerando y oscureciendo injustamente la imagen cultural y el grado
de desarrollo humano de una nación: Bolivia. Su contenido, en diversos tópicos y situaciones
ha alcanzado niveles de sorpresa y escándalo tal, que resulto propicio recopilar en un libro, del
autor boliviano Alfredo Rodríguez (2011); una faena que, por su curioso contenido, difícil de ser
creído proviniendo de un primer mandatario de estado, ya alcanzo exitosamente la publicación
y difusión mundial de cuatro ediciones en menos de cinco años de haber sido publicado.
El autor remarca que su obra contiene toda una declaración de los principios y doctrinas
sobre los cuales el ex presidente Evo Morales (EM) ha llevado adelante la administración del
Estado Plurinacional de Bolivia durante tres gestiones quinquenales y sobre las cuales
descansan también los pilares de su proyecto hegemónico.
DESARROLLO
Entrando en materia de “ensayo no extenso”, el trabajo se avoca a colectar
documentalmente y analizar las siguientes ocho menciones que se profirieron públicamente en
contextos discriminatorios, irrespetuosos y ofensivos en agravio, particularmente de la mujer en
Bolivia:
"Cuando voy a los pueblos, quedan todas las mujeres embarazadas y en sus barrigas
(vientre o estomago) dice: Evo Cumple", señaló EM en 2011.
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En este milenio es más importante defender los derechos de la Madre Tierra que defender
los derechos humanos", manifestó EM en marzo de 2012.
"Este presidente de buen corazón, deja a las ministras todas sin calzón".
“Mizqueñas (mujeres originarias de un municipio rural de Bolivia), tienen mucha fama, en
carnaval las llevo a la cama, así que ha prepararse”
“Las compañeras en sus consignas dicen: Mujeres ardientes, Evo presidente. ¡Me han
hecho asustar! Otra compañera dice: Mujeres calientes, Evo valiente. No estoy mintiendo,
está grabado en la televisión. Otras mujeres, unas compañeras más agresivas o atrevidas,
dicen: Mujeres aguantan, Evo no se cansa".
"Yo dije alguna vez que acabo mis años de gestión, y me voy con mi cato de coca, mi
quinceañera (jovencita de 15 años de edad) y mi charango (instrumento musical de
cuerdas)". Declaración pública del 15 de junio de 2008.
"El pollo que comemos está cargado de hormonas femeninas. Por eso, cuando los hombres
comen pollos, tienen desviaciones en su ser como hombres", Declaración en la
inauguración de la Conferencia Mundial de Los Pueblos sobre el Cambio Climático y los
Derechos de la Madre Tierra. 21 de abril de 2010.
“¿Ustedes son Perforadoras?, díganme “Perforadoras o perforadas?” Mencionó al
inaugurar un campo petrolero, al ser recibido por dos jóvenes azafatas.
Es menester aclarar que cada una de estas citas y el resto no incluidas en este ensayo, pero
citadas en el libro cuentan con abundante respaldo documental de su veracidad. El siguiente
link publico internacionales solo uno de cientos de ejemplos que pueden respaldar y reflejar las
opiniones vertidas en otros países externos a Bolivia:
https://youtu.be/izQRvDyQiD0?si=__btY1SLjR2JHTMg
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Este ensayo contiene distintos conceptos básicos y, así, contribuye con un marco
teórico tríadico que según Van-Dijk, (2017), relaciona discurso, cognición y sociedad
(incluyendo breves contenidos de historia, política y cultura).
La sensación de libertad de expresión que se auto confiere EM, recae inevitablemente
en un plano de abuso de términos, con mensajes subliminales disfrazados con tonos
bufoneados dirigidos a la mujer; esos contenidos denotan que posiblemente pretende ejercer
un amparo en el poder, como forma de control de ese grupo de personas, más
específicamente, de poder social de grupos o instituciones (por ejemplo, del Grupo Social de
mujeres campesinas denominadas “Bartolinas” en Bolivia), una forma de control social que es
literalmente explicado si se revisan algunos autores como Lukes (1986), o Wrong (1979).
Esos postulados teóricos también son explicados desde un punto de vista morfológico,
mediante cuyo análisis se menciona que los hombres pueden utilizar diminutivos cuando se
dirigen a mujeres, como una forma de denigrarlas (Makri-Tsilipakou, 2003). Genette (1989),
explica cómo organizar, o al menos formular los problemas del análisis del discurso.
Este aspecto coincide con Van Dijk (2008) cuando resume el sentido filosófico y social
complejo de ese tipo de intervenciones; definiendo el poder social en términos de control, este
autor agrega que, algunos líderes sienten que tienen más o menos poder si son capaces de
controlar los actos y las mentes de (los miembros de) otros grupos.
Consecuentemente, esta “habilidad” presupone la existencia de un poder básico: el
acceso privilegiado a recursos sociales escasos, como la fuerza, el dinero, el estatus, la fama,
el conocimiento, la información, la “cultura”, o incluso varias formas de discurso y comunicación
pública (Mayr 2008).
Es por eso que, de manera opuesta a esas circunstancias, EM, al sentirse privilegiado
en los campos de la fama sindicalista internacional y el dinero que posee, implícitamente
también se otorga a sí mismo la libertad de utilizar formas de lenguaje que marcan diferencias
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de poder con la población a quien se dirige. Estudios sociales han puesto considerable
atención a la forma en la que el lenguaje y el discurso pueden variar e indicar diferencias de
poder entre los hablantes y los receptores (Eckert y Rickford 2001).
Ronzani, T. M., & Touzé, G. (2020). al respecto, en un artículo acerca de discursos en el
ámbito científico, político y social, abordan cómo las discusiones en estos ámbitos están
impregnadas de diferencias de poder y cómo estas se reflejan en las políticas públicas y
acciones directas hacia los grupos marginados.
Moya, A., & Herrera, M. (2015). Exploran el tema desde el empleo del Twitter como
ágora moderna, mediante la deliberación y confrontación de ideas. Este estudio analiza cómo
Twitter ha transformado el discurso público y se ha convertido en un espacio para la discusión
política, destacando las dinámicas de poder presentes en el uso de esta plataforma.
Describiendo el periodismo como agente de poder discursivo, Gómez (2018), discute
cómo el periodismo puede influir, no solo como medio de comunicación, sino también como un
agente que ejerce poder a través del discurso público, lo que puede influir en la percepción
social y política.
No obstante, y pese a las desatinadas menciones vertidas públicamente, las enormes y
numerosas críticas a esas desafortunadas intervenciones dejan ver claramente que el poder no
es raramente absoluto y que, por el contrario, se debilita perdiendo hegemonía de manera
paulatina y peligrosa para su frágil carisma como líder. Los líderes populistas (caciquismo apto
solo para cierto tipo de nivel cultural) pueden más o menos controlar a otros grupos; Van-Dijk,
(2017) confirma mencionando que, solo pueden controlarlos en situaciones especiales, tales
como dominios sociales o económicos específicos.
Van-Dijk, (2005) efectúa un amplio análisis de las formas de la reproducción discursiva
del poder de las élites, como forma de abuso de poder, mismo texto que es ampliamente
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respaldado por numerosos autores en diferentes años (Anderson, 1989; Couldhard, C.R. y
Couldhard, M., 1996; Tannen, et al.; 2001; Goldberg y Solomon, 2002).
Además, los grupos dominados pueden más o menos resistir, aceptar, perdonar,
confabularse, consentir o legitimar tal poder e, incluso, reconocerlo como “natural” (Van-Dijk,
2017). En base a esos conceptos, quienes podemos fungir como testigos públicos locales
acerca del anormal comportamiento mental de EM, podemos inferir que esa “naturalidad” para
tratar de infundir simpatía con ese tipo de improperios ofensivos hacia el género femenino
principalmente, solo se puede deberse a una incipiente formación humana y bajo nivel de
instrucción y educación.
Varios autores (van Dijk 2014, 2008; Mayr, 2003; Sarangi y Slembrouck, 1996;
Longman. S. R., (2015); y Kedar, 1987) indican que, el discurso y la comunicación pública son
recursos “simbólicos” importantes, al igual que lo son el acceso y el control sobre el
conocimiento y la información. Recursos ausentes en el caso del sindicado señor EM.
Esa distorsionada manera de intentar exteriorizar “simpatía”, según Gramsci (1971) solo
estaría buscando instancias de hegemonía. Cabe señalar también, que el poder no es siempre
ejercido bajo la forma de actos abusivos ejecutados, sino que, como reporta Graham, (2005),
mencionando partes del análisis del discurso y su empleo critico enunciados en diferentes
publicaciones de Foucault (1981, 1972); el contenido del discurso puede ser representado por
un vasto repertorio de acciones naturalizadas en la vida cotidiana; un ejemplo típico es el caso
de las muchas formas habituales de sexismo o racismo (Essed, 1991).
Cada una de las desafortunadas intervenciones públicas de EM, utilizando a la mujer
para provocar risas públicas, le han contraído serias consecuencias sociales después de
intentar aplicar ese modo “pseudo cómico” de control de las masas, sacando a relucir además
la inminente desigualdad social e inequidad de género ya existente en Bolivia.
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Los variados pronombres empleados (“¿Ustedes son Perforadoras?, díganme
“Perforadoras o perforadas?), en relación a la falta de cortesía y deferencia entre hablantes y
receptores y a las diferencias de poder, corresponden a una clara morfología especial en el
análisis crítico del discurso (Brown y Levinson 1987; Brown y Gilman 1960).
De igual manera, en el inapropiado empleo del léxico, un caso paradigmático de
dominación es el uso de insultos racistas o clasistas al hablar con minorías étnicas o al referirse
a ellas (Essed 1997; Van Dijk 1987); estas citas bibliográficas se aplican en este ensayo
analítico, por ejemplo, en el contexto en el que EM se dirigía a las mujeres campesinas de
municipios rurales: (“Mizqueñas, tienen mucha fama, en carnaval las llevo a la cama, así que
ha prepararse”).
Para finalizar, en lo correspondiente al ámbito laboral, Tannen (1994), al respecto
explica que muchas de las propiedades de la dominación discursiva son abordadas en un
análisis de diferencias de género en el contexto laboral ("Este presidente de buen corazón, deja
a las ministras todas sin calzón").
CONCLUSIONES
Cuando las condiciones del mensaje público, en cuanto al control del texto y contexto
discursivo, son emitidas por personas, grupos, u organizaciones poderosas que no contemplan
aspectos de respeto, equidad y aceptable grado de cultura, constituyen claramente formas de
abuso de poder.
La inclusión de este tipo de frases (no apropiado llamarlas pensamientos), ceñidas de
adjetivos discriminatorios amparados por xenofobia sexista y abrupto machismo, permiten
concluir que el desacierto discursista solo conduce al abordaje de múltiples campos del
desconocimiento e inmoralidad que trágicamente refleja el inicio de un periodo de total
oscurantismo que marca la actual realidad política de Bolivia.
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No es posible desde ningún aspecto, conceder tolerancia, potestad o silenciosa
impunidad a instancias personales o colectivas con distintos tipos de poder, que admitan la
emisión de expresiones ofensivas y discriminatorias, como un medio intencionado, en el afán
de acrecentar su influencia publica y poder social.
La publicación de este ensayo critico discursivo cumple con el objetivo de marcar la
diferencia en la ofensa disfrazada, justamente para contrarrestar la impunidad de estos
inaceptables e irreproducibles desagravios que mellan la dignidad de la mujer y de la población
general, no solamente en Bolivia.
Declaración de conflicto de interés
El autor declara no tener ningún conflicto de interés relacionado con esta investigación.
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