DOI: https://doi.org/10.71112/yqay0d64
602 Revista Multidisciplinar Epistemología de las Ciencias | Vol. 3, Núm. 1, 2026, enero-marzo
Asimismo, el LCA se fundamenta en la noción de heterogeneidad no observada,
entendida como la variabilidad entre individuos que no puede ser explicada por variables
observables incluidas explícitamente en el modelo (Vermunt & Magidson, 2002; Oberski, 2016).
En este sentido, las clases latentes actúan como variables auxiliares que capturan patrones
estructurales subyacentes en los datos. Las clases latentes no se conciben como categorías
deterministas, sino como constructos definidos en términos de probabilidades de pertenencia
(Goodman, 2002). En tal sentido, cada individuo posee una probabilidad estimada de
pertenecer a cada clase, lo que permite una interpretación flexible y coherente con la
incertidumbre inherente a la inferencia estadística (Bolck, Croon, & Hagenaars, 2004).
En las ciencias sociales y educativas, el análisis de clases latentes ha sido ampliamente
utilizado para identificar perfiles de aprendizaje, estilos cognitivos, trayectorias de desarrollo y
patrones de respuesta en pruebas estandarizadas (Nylund-Gibson & Choi, 2018; Masyn, 2013).
Su gran potencial radica en la posibilidad de describir poblaciones complejas sin asumir
supuestos de continuidad o normalidad sobre los constructos latentes. El LCA se distingue de
otros enfoques de clasificación tradicionales, como el análisis de clúster, en que se basa en un
modelo estadístico explícito y en criterios de ajuste bien definidos, en lugar de medidas ad hoc
de similitud o distancia (Vermunt & Magidson, 2005; Magidson & Vermunt, 2004). Esta
característica refuerza su estatus como modelo inferencial más que como técnica exploratoria
puramente descriptiva.
Finalmente, diversos autores han señalado que el análisis de clases latentes debe
entenderse no como una herramienta de “descubrimiento automático” de grupos reales, sino
como un modelo teórico que propone una representación simplificada y útil de la estructura
latente de los datos (Bauer & Curran, 2003; Muthén, 2004). En consecuencia, la interpretación
de las clases latentes requiere siempre un anclaje sustantivo en el marco teórico y empírico del
estudio, evitando lecturas esencialistas o reificadas de las categorías obtenidas.